jueves, 6 de julio de 2017

Más allá...

Ilusión. Ahora mismo nada me ilusiona. Veo mi vida por delante y nada me hace ilusión. Es como sentir que ya has vivido todo lo que querías vivir y no necesitas más. No necesito más.
Camino por la calle y observo a personas muy mayores que andan mal y arrastro, y me pregunto qué las motiva a seguir. Y pienso en María. En su decisión que me parece tan lógica y de tanto valor.
Miro mis dibujos, suaves y delicados, con tendencia a la soledad. Muñecas que suelen estar acompañadas de animales, o totalmente solas. Muñecas que antes llamaban la atención por su tristeza, que ahora sonríen suavemente; o muñecas que rinden culto a las fuerzas de la naturaleza, aquello que les parece sagrado.
Miro mis pinturas de ahora, en las que siempre hay luz, armonía... y "algo" que no sé expresar.
Lo que dibujo y pinto me habla de mí, de mi inconsciente. Me habla de que mi alma no está aquí, en este mundo terrenal. Está en otra dimensión a la que se quiere ir... a la que se escapa cada vez que cierro la puerta de mi estudio y me quedo sola en él. Entrar en mi estudio es entrar en mi mundo. 
Solo tengo una ilusión... en este ahora, en este presente, solo tengo una ilusión, que es partir, dejarlo todo atrás, y volar hasta la luna y las estrellas... perderme en la nada absoluta. Debe ser por eso que últimamente no paro de dibujar mis muñecas delicadas que son la luna, o la consuelan, la sujetan en sus brazos, la acunan, la adoran, y están rodeadas por esas estrellas en forma de espiral que parecen las hijas de esa luna.
La luna representa lo inconsciente, lo femenino, lo oculto... las cosas que parecen ser y no son. La luna no tiene luz propia. La luna es la sombra iluminada por el sol, y obteniendo de esa manera una luz que a mí aún me parece más bella. La luz del sol te deslumbra, te hace daño a la vista. La luz de la luna te da paz, te hace sentir lo sagrado... esa luz que te hipnotiza y te podrías quedar todo el tiempo mirando. Esa luz con la que te gustaría fundirte... dejar de ser yo y ser una partícula de esa luz.
Cuando ciertas cosas te empiezan a tocar el corazón de una forma tan sagrada, sientes que ya no formas parte de este mundo... sientes que perteneces a algo que está más allá.
Sonvak 2017

No hay comentarios: