lunes, 24 de julio de 2017

¿Qué nos pasa?

Exigimos a los grandes poderes mundiales y a nuestros políticos una labor y una perfección en ella, que nosotros, como individuos, no somos capaces de realizar en nuestros hogares y familias.

¿Cómo puede cambiar el mundo para mejor, si nosotros no cambiamos para mejor? ¿Cómo puede cambiar el mundo para mejor si se prefiere culpar siempre a los demás en vez de hacerse cada uno cargo de su responsabilidad?

Para que el mundo cambie, primero uno debe examinarse a sí mismo. Después examinar los problemas de su familia. Y a continuación los problemas que ve en su entorno más cercano. Y preguntarse ¿qué hago yo para que esta situación mejore?... culpar a los políticos, culpar al poder económico… y a menor escala, culpar a los demás… echar balones fuera… eso es lo que se hace en general… una inmensa mayoría.

Y llega ese día en el que uno está hasta las narices porque se siente totalmente impotente. Solo es uno. Uno solo no puede hacer nada. Y aunque habla, aunque escribe, aunque hace… uno solo no puede cambiar nada. Sabe que hay otros que son iguales… pero que el número sigue siendo tan pequeño, que la conciencia del bien común no da tomado forma.

Observa como en las propias familias hay poderes económicos y por otro lado, la crisis económica de gran parte de sus miembros. Observa como las propias familias son capaces de no ayudarse entre sí. ¿Y se pretende un gobierno justo que solucione el país y con ello nuestra vida?... El gobierno es un reflejo de lo que sucede en el individuo, en las familias. La familia es el primer sistema de todos.

A los que les va mejor juzgan a los que les va peor considerando que es que ellos se lo han buscado de una u otra manera. Y todo Dios en su zona de confort, mirando solo por su propio bien. Mientras, en el mundo hay todo tipo de miseria, pobreza, dolor, hambre, guerras…

Los que nos mostramos solidarios con nuestro entorno en la medida que podemos, aun por encima somos vistos como los raros… los tontos. Y es que no hay que ser solidario, hay que desconfiar siempre del prójimo… hay que pensar primero en uno mismo, ah… mejor dicho, hay que pensar primero en la familia… en satisfacer lo que la familia espera de uno… uno tiene que ser lo que la familia quiere que sea y además tener éxito en ello.

Estoy tan cansada. Me he examinado tanto a mí misma preguntándome qué es lo que hago mal. Estoy tan cansada de que cuando soy positiva obtenga comentarios negativos estereotipados, reflejo de la mierda de sociedad que somos… reflejo del gran egoísmo que poseemos. Reflejo de que sigue importando más lo material y superficial, que nunca llenarán el gran vacío que padecen una inmensa mayoría de seres humanos.

El problema no son los políticos. El problema es que todo Dios piensa en tener cuánto más dinero mejor… por eso estamos gobernados por poderes económicos… son el reflejo de la suma mayoritaria de los miembros que ocupan este pequeño planeta. A la mierda el bien común… mejor mi  propio bien… así se piensa y así le va al mundo.

Y yo, ya no puedo más… El mundo ya me duele demasiado. Ya no soporto el dolor, el hambre, la miseria, la guerra que está acabando con la inocencia. Duele demasiado ver en tu entorno el origen de lo que ocurre en el mundo y no poder hacer nada más que algunos hechos e  intentar comunicar, para darte de bruces continuamente con la falta de conciencia… para oír siempre lo mismo: la culpa la tienen los demás.

La gente prefiere alimentar lo terrenal en vez de alimentar su alma. La gente quiere poseer más de lo que necesita para llenar el vacío que sienten por no alimentar su alma.

Y yo, que alimento mi alma, que colaboro en la medida que puedo para intentar mejorar mi entorno y con ello el mundo, tengo ganas de dejar de ser un yo para no tener que ver la mierda de sociedad en la que vivo; no tener que ver un mundo tan hermoso con el que el ser humano está acabando. Para no tener que oír más: la culpa la tienen los demás.

Porque los niños sufren y mueren. Porque los animales sufren y mueren. Porque la vegetación sufre y muere. Porque las formas más puras de vida, están pagando el precio de nuestro egoísmo.

Muchas veces deseo volver a ese momento en el que fui el espermatozoide más rápido y pegar un frenazo en seco.

sábado, 22 de julio de 2017

Creer...

Solía pensar que yo sé mejor que nadie lo que es mejor para mí... Sin embargo, hace un tiempo que he empezado a pensar que hay algo superior que sabe lo que es mejor para mí y, por ende, para el bien común. Sin embargo, el hecho de que lo piense no significa que sea verdad... solo es mi posible verdad sujeta a los cambios de la experiencia en mi vida. Pero siento que estoy regresando a mi niñez, cuando tenía la certeza y no necesitaba razones.

Cuando era pequeña, creía en algo superior... no tenía ningún tipo de duda sobre que existía algo superior, y de que ese algo superior era mi amigo. Rezaba todo los noches, y además hablaba con ese amigo superior omnipotente y omnipresente que cuidaba de mí. Sabía que había que dar amor... que lo importante en la vida era dar amor. Sabía que había que dar ese amor, no por miedo al castigo, sino porque uno realmente lo sintiese así y que ese amor era comprensivo con el prójimo. Y sabía que aunque la gente moría era eterna.

Recuerdo el día que mi hija me preguntó si Papa Noel existía. Ella tenía 9 años. Sus amigos ya decían que no existía. Pero yo veía en sus ojos la misma tristeza que había sentido yo cuando descubrí que los Reyes Magos no existían. Y no quería que ella dejase de creer en la magia. Me agaché a su altura (íbamos caminando) y le dije: "Cariño, en la vida siempre te vas a encontrar con personas que no creen en la magia y que van a intentar que tú tampoco creas... pero solo tú puedes decidir aquello en lo que crees. Si tu corazón te dice que la magia existe, entonces la magia existe. Y yo, que soy mucho mayor que tú, creo que la magia existe". Y su tristeza se esfumó para dar paso a la sonrisa de quien cree.

Papa Noel y los Reyes Magos existen: somos los padres. Así que, sí existen. Existe la magia de la Navidad. Existe la magia en el día a día. Solo hace falta abrir el corazón y creer, y entonces, cuando crees, puedes ver la magia. Y para ver la magia, el pensamiento racional siempre está de más ya que es limitado y la magia es ilimitada.

viernes, 21 de julio de 2017

Atracción por una pareja...

A ver (de mirar, por eso lo escribo así) cómo expreso lo que ronda por mi cabeza...
Todos hemos tenido relaciones que no han funcionado por uno u otro motivo. Cuando estudié la biodescodificación, una de las cosas que dice es que son los programas o conflictos inconscientes los que producen esa atracción (que también es inconsciente... uno no sabe de forma racional lo que le pasa, pero de repente alguien lo atrae con tanto fuerza que siente que no puede evitar acercarse a ese imán).
Según la biodescodificación, la cosa iría de conflictos complementarios que solucionar juntos (algo que tenemos que aprender para ir sumando paz a nuestra vida: a menos conflictos pendientes, mayor armonía interior).
Voy a poner un ejemplo que se puede comprender a la perfección: el maltrato. El maltratador tiene un conflicto que lo hace maltratar. La víctima tiene un conflicto que le hace permitir que la maltraten. El inconsciente de ambos sabe de ese conflicto y hará que se atraigan mútuamente. Con lo cual, mientras la víctima no aprenda a valorarse y decir "aquí estoy yo", a nivel inconsciente se seguirá sintiendo atraída por personas que la maltraten (este conflicto tiene su arraigo normalmente en la infancia... como casi todos los conflictos inconscientes).
Explicado esto, voy a mis propias conclusiones basadas en mi vida y en la suma de distintas disciplinas estudiadas y aplicadas.
A día de hoy es realmente difícil que me sienta atraída por un hombre. El motivo es que he resuelto bastantes conflictos propios a lo largo de estos últimos años con los conocimientos que adquirí y ello me ha llevado a un desapego cada vez mayor.
Y sí... estoy bien conmigo misma, tengo paz, armonía, disfruto y mucho la soledad... pero echo de menos eso de sentir esa atracción que te lleva a una pasión, por desequilibrada que sea... y al mismo tiempo pienso "qué pereza, con lo bien que estoy así". 
Me imagino que es el periodo de adaptación entre lo que eras, lo que eres, y lo que serás. Vas soltando cada vez más el apego, pero ello debe conllevar también un proceso de "duelo" por el final de una forma de vida, ya que desprenderse de algo siempre conlleva un duelo por ese algo, de mayor o menor duración según su arraigo. 

jueves, 20 de julio de 2017

Pienso, luego... no hago nada de tanto pensar

Dándole vueltas a la famosa frase de Descartes: "Pienso, luego existo".
La realidad es que hay que saber pensar. Hay que saber convertir nuestro pensamiento en nuestra herramienta... no permitir que nos domine. Hay que ser selectivos con lo que se piensa. Hay que darse cuenta del poder del pensamiento en nuestra vida. Y también hay que desaprender muchos pensamientos erróneos u obsoletos según la experiencia de cada uno así se lo dicte.
Por ejemplo: hay personas que se piensan tanto las cosas antes de hacerlas que cuando se deciden, ya pasó la oportunidad... o todo lo que piensan las convence de mejor no hacerlo... y después llega ese día en el que se preguntan: "¿y si...?"... y es que en el momento tenían un "pálpito" que les decía "sí", pero el pensar los detuvo...
Estamos llenos de condicionamientos y juicios inculcados a lo largo del tiempo. Nuestro pensamiento siempre va a encontrar argumentos de sobra en contra de todo aquello que no se ciña a lo que forma parte del sistema que se nos ha enseñado.
El ceñirse al sistema preestablecido, se le llama cordura. Lo otro es rebeldía o locura. Pero si voy más allá, eso sería realmente existir... pensar menos y dejarse llevar más por el corazón, y a la porra tanto rollo sistemático. El pensamiento es el que convierte la propia existencia en un infierno por momentos.
Desgranando la palabra "corazón" nos lleva a "co-razón"... La razón está en el lado izquierdo del cerebro. El "co-razón" no está en el pecho; la capacidad de sentir, emocionarnos, intuir, crear, etc... está en el lado derecho del cerebro, al lado de la razón.
Dicen que ser coherente es pensar, sentir, decir, y hacer, todo igual... todo en armonía. Pero ¿cuántas veces hemos oído eso de las peleas entra la cabeza y el corazón?... La cuestión es que al liberarse uno de lo que dicta el sistema a nivel pensamiento, cabeza y corazón se ponen de acuerdo.
Si convertimos el pensamiento en lo consciente, y el corazón en lo inconsciente, y tenemos en cuenta que apenas tenemos desarrolladas nuestras capacidades mentales, la forma de aumentar éstas sería aprendiendo a hacer consciente nuestro inconsciente en la vida diaria.
Y no es tan difícil, lo aseguro en base a mi práctica día a día desde hace unos años. Y en base a ello, también considero que una de las asignaturas que deberían tener los estudiantes desde el principio es la de "lenguaje del inconsciente". Pero claro, tal cosa perjudicaría a un sistema que usa esos conocimientos para manipular a la masa que los desconoce.
Y nada... reflexiones mías.

miércoles, 19 de julio de 2017

FiloSonia...

"Dice Aristóteles que para vivir en soledad hay que ser animal o dios. Falta aclarar que hay que ser lo uno y lo otro: filósofo." Nietzsche.

Filosofía se compone de dos palabras griegas: filo, que significa "amor", y sofía que significa "sabiduría". Mi nombre es la variante rusa de Sofía. Y como nada es azar, será porque tenía que ser así y así influyó en mí.

La frase de Nietzsche, al igual que muchas otras suyas, me define a la perfección. Amo mi soledad, pues es en soledad cuando uno se encuentra consigo mismo y su mundo interior. Mi mundo interior me resulta de lo más entretenido en sus luces y sombras.

Mis luces me fascinan... me parecen el paraíso. Mis sombras por momentos son el mismísimo infierno capaz de devorarme con sus llamas... a veces me pregunto cómo todavía no han conseguido acabar conmigo.

Dice Jung: "No es posible despertar a la conciencia sin dolor. La gente es capaz de cualquier cosa, por absurda que parezca, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad".

Es esa oscuridad la que me atormenta por momentos, pero no dudo en enfrentarla porque no me da miedo... si tiene que acabar conmigo, que acabe, pero no escaparé a las batallas que me presenta, porque tras la guerra siempre está la paz, e incluso es posible estar en guerra y en paz al mismo tiempo. A propósito de esto, decía Nietzsche "La guerra siempre ha sido la gran cordura de todos los espíritus que se han vuelto demasiado íntimos y profundos; hasta en la herida hay virtud curativa". Y la hay... ambos, Jung y Nietzsche, sabían de qué hablaban pues lo habían experimentado en sí mismos... la practica de lo que uno lee, hace que uno comprenda en su propia piel la sabiduría que otros dejaron a nuestro alcance.

Al igual que Nietzsche, "Desconfío de todos los sistemáticos, e incluso los evito. La voluntad de sistema es una falta de probidad". Otro de los motivos por los que prefiero mi soledad... La gente no es consciente de que su mente está manipulada por un sistema que ha establecido unos prejuicios en el inconsciente colectivo (término acuñado por Jung) y que salir de esa telaraña solo es posible si, como dice Jung "Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón... Aquel que mira afuera, sueña. Quien mira en su interior, despierta".

Y así es mi ahora... ese ahora que ya no es ahora, pues apenas lo dices ya es pasado.

martes, 18 de julio de 2017

Las Señales...

Hace unos años, cuando era el momento adecuado, ya que así sucede, mi vida comenzó a cambiar. Mi mente, que se había cerrado totalmente a creencias con la muerte de mi hermano, necesitó que mi hija estuviese a punto de morir para volver a abrirse.
El universo (me gusta llamarlo así a lo que sea que haya de superior) ya había puesto sus engranajes en movimiento antes de que sucediese lo de mi hija. Más o menos un año antes, había puesto en mi camino una persona que se había tomado por misión acabar con mi escepticismo. Esa persona y yo éramos opuestas... esa persona creía  con toda su alma... y mis creencias habían muerto con mi hermano. Esa persona me contaba unas cosas que ponían a prueba mi capacidad para callar mi cinismo, y se lo decía. Pero esa persona fue quien preparó el terreno y plantó la semilla, y siempre le estaré agradecida por ello y por su enorme paciencia.
La semilla fue la física cuántica... cuando mencionó esas dos palabras me sonaron genial y me puse a leer sobre ello y ver vídeos. Y todo empezó a enlazarse como los pasos de un baile perfecto. La física cuántica me llevó hasta Wayne Dyer y su película. La película me gustó tanto, que busqué conferencias de este hombre. Le oí mencionar que su próximo proyecto era UCDM y busqué al respecto, dando así con la biodescodificación y Corbera. Esto último me valía para lo de mi hija. Mi mente estaba dispuesta a hacerse experta en ello por mi hija, con lo cual, leí de todo y todos al respecto, vi conferencias, seminarios, y lo puse en prueba en mí misma. Con ya todo esto, había llegado a mis propias conclusiones, y sería la Teoría del Desdoblamiento del Tiempo de Garnier (por la cual le dieron uno de los más importantes premios de la ciencia, ya que demostró su teoría) la que acabase de reafirmarme en las conclusiones a las que estaba llegando.
Y mis conclusiones se vieron ratificadas cuando la obra de Jung vino a mí. Fue el golpe de gracia. Lo que me faltaba para que todo encajase. Este sabio de mediados del siglo pasado y su obra, para mí son una gran fuente de sabiduría, aquello que me convenció de que no me estaba volviendo loca.
Hice tantos y tantos experimentos, primero en mí misma, y cuando ya estuve segura de que era seguro, en quienes se ofrecían, que ya no hay forma de volver a ser escéptica. Y es que si estoy convencida es por todo lo que ha ocurrido... todas las pruebas que demuestran que la teoría del centésimo mono o masa crítica se cumplirá... entre otras cosas.
Con todo el tiempo invertido entre teoría y práctica, además de la meditación profunda, fue que aprendí a conectar con el inconsciente, aprendí su idioma, aprendí a traducirlo para los demás, y aprendí a usarlo como herramienta en mi vida.
Y mi vida se volvió mágica... con luces y sombras... pero llena de esa magia que le pone a un niño los ojos como platos porque está convencido de ella, de su existencia.
Llevaba un tiempo con una crisis existencialista particular que me quería decir algo... y a partir de las 0:00 del lunes 17/07/17 y a lo largo de todo el día recibí esa respuesta en forma de tantas señales, alguna tan imposible a nivel matemático en cuestión de probabilidades, que... fue un día mágico... si todos los días me siento cuidada por el Universo, ayer sentí que caminaba de su mano. Ayer me sentí bendecida.

Qué tengáis un precioso martes tod@s!!!

sábado, 15 de julio de 2017

Solo hace falta un líder...

Soy sincera, directa, y transparente. Y me gusta ser así... me gusta que se sepa de qué voy y que la gente lo tenga claro conmigo, aunque eso suponga caerles mal. Para mí no es un problema caer mal... mientras me caiga bien a mí misma (o mientras no sea una caída física en la que te rompes algo). 

Hace tiempo, uno de mis profesores de arte decía que había que crear para llegar a un máximo de público... Yo le dije que consideraba mejor crear para mí misma, pues la obra sería más sincera, y llegar solo al público que vibrase en la misma frecuencia que yo.  

Uno no puede pretender caerle bien a todo el mundo, porque la única forma de conseguirlo sería ser hipócrita con uno mismo. Y me amo demasiado como para ser hipócrita conmigo.

Aunque puedo callar bastante, hay situaciones en las que considero que es mejor hablar (o escribir).

Mucha gente calla por supuestamente no meterse en "problemas"... y el tema no va de eso. Y es que, los cambios positivos que se han conseguido en el mundo  no se han conseguido callando, sino todo lo contrario... Incluso en ocasiones ha sido a través del grito de la rebelión por parte de aquellos que creían en sí mismos y en sus principios.

A veces hay que dejar de lado la individualidad y unirse por un bien común. A veces tiene que haber "guerra" para que después llegue la paz. Y para que haya esa "guerra" renovadora, el silencio no sirve de nada.

Solo hace falta un líder.




viernes, 14 de julio de 2017

Proyecciones...

Soy león solitario.

Mi gusto por la soledad comenzó siendo bastante pequeña. Mis aficiones también favorecían esa tendencia.

A día de hoy, adoro la soledad, su paz, su silencio, su armonía... lo bien que me siento sola, en mí compañía. No hay necesidad de nadie más y muchas veces la gente me sobra debido a sus proyecciones, no por ninguna otra cosa.

Cuando me mostraron la proyección y mis propias proyecciones, me enfadaba, pero después reflexionaba sobre ello, comprendía, me daba cuenta de la razón que tenían, aceptaba, y algo dentro de mí iba cambiando. De esto ya hace unos añitos, en los cuales he cambiado mucho.

Cuando adquieres un conocimiento que esconde tanta sabiduría, ya no dejas de aplicarlo en tu vida diaria, contigo mismo y con los demás. Ello te ayuda a mejorarte como persona, y conocer muy bien el interior de los demás.

Solo hay un "problemilla"... la mayoría de los demás no saben de proyección... no saben que en realidad no te están escuchando o leyendo a ti, sino que se están proyectando a sí mismos, lo que ell@s llevan en su interior.

Y al comprender que no consiguen verte sin proyectarse, tú te vas volviendo más callado y tu tendencia a la soledad y el silencio aumenta cada vez más. Aceptas a la gente tal y como es... pero te cansas de sus proyecciones y de que no sean capaces de verlas. Hablas un idioma que no comprenden y que no parecen capacitados para comprender cuando intentas explicar.

Y como que no hay la necesidad de convencer a nadie... 

Lo que importa es lo bien que se siente uno consigo mismo.

viernes, 7 de julio de 2017

Arte y Suicidio...

En su carta de suicidio, Hunter S. Thompson, escribió: 
"No más juegos. No más bombas. No más paseos. No más diversión. No más nadar. 67 años. Han pasado 17 de los 50. Son 17 años más de los que yo quería o necesitaba".
Kurt Cobain escribió la siguiente frase en su carta de suicidio dirigida a su amigo imaginario de la infancia: 
"Soy una criatura voluble y lunática. Se me acabó la pasión. Y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente".
La cantante Wendy O. Williams escribió como nota de suicidio:
"El acto de quitarme la vida no es algo que decida hacer a la ligera. No creo que nadie se tenga que quitar la vida sin antes haberlo reflexionado profundamente durante un largo periodo de tiempo. De todas formas, estoy convencida que el derecho a poder hacerlo es uno de los derechos fundamentales que alguien puede llegar a tener en una sociedad libre. Pienso que la mayoría de lo que hace el mundo no tiene ningún sentido, pero el sentimiento con respecto a lo que estoy haciendo suena alto y claro en el interior del oído, en un lugar en el que no hay nadie, sólo la calma. Amor eterno, Wendy”.

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Hoy me he pasado algo de tiempo investigando sobre el arte y el suicidio. Ya en la facultad, hace años, me daba por estudiar la relación entre arte y enfermedad mental, y entre el arte y el inconsciente. En esos  momentos, yo pintaba unos cuadros horribles, de unas caras con dientes muy afilados que hacían daño solo con mirarlas. A mi profesora le encantaban, quería que los pintara aún más grandes, para que dieran todavía más miedo. A mí me parecían horribles... simbolizaban el monstruo que vivía en mi interior, por aquel entonces: la anorexia... una forma muy lenta de suicidarse, de consumirse, con tiempo de sobra para cambiar de opinión.
Hay tantos y tantos artistas que se han suicidado. Dicen los expertos que uno de los motivos es su sensibilidad extrema. Otro argumento que dan es que suelen ser personas que buscan continuamente en su interior un sentido que, encuentren o no, los lleva a la misma conclusión: mejor morir, porque la vida duele, aunque no sea mi dolor y sea el de los demás... mejor morir porque no entiendo la sociedad que hemos creado... mejor morir porque ya no necesito vivir.
Sea cual sea el motivo, un artista no es capaz de vivir a medias, no es capaz de sentir a medias, no es capaz de emocionarse a medias... un artista tiene una vida tan intensa que perfectamente puede llegar el momento en el que diga: ya no necesito más (es la Mafalda que llega despeinada a la tumba porque ha vivido una vida intensa).
Ser artista no es una profesión. Ser artista es una forma de ser, de vivir, de sentir. Hoy alguien me decía que dejara mi profesión para dejar de pensar en el suicidio... y te quedas pensando "¿esta persona es tonta, o qué?". No se puede dejar de ser artista. Naces artista. Arte es el aire que respiras. Te cuesta mucho vivir más allá del hecho de crear, sea cual sea la opción que hayas escogido. El mundo externo creado por el ser humano es tan horrible, que necesitas estar todo el tiempo refugiado en ti y en aquello que calma a tus demonios unas veces, y otras veces es el éxtasis por el que vives... es cuando realmente eres... es tu esencia más pura.
Mi madre me decía que lo tuviera por hobby... es una de las muchas personas que no pueden entender la diferencia entre una profesión y ser lo que haces. No puedes dedicarle solo el tiempo que le dedicas a un hobby. Eso es como decirte que respires de vez en cuando.
Como artista, te sientes incomprendido muchas veces a lo largo de tu vida. Como artista, luchas por perseguir un sueño en el que no tienes el apoyo de quienes te aman porque no lo consideran una forma de vivir, sino un capricho, un juego, a saber qué. Y aún consiguiendo logros, sigues siendo ese hijo que salió raro. Como artista, sabes que eres "raro" por ser tan diferente. Como artista, el existencialismo es tu compañero de vida, y la superficialidad que te rodea no cabe en tu forma de entender la vida.
Ser artista es el cielo y es el infierno, ambos elevados a su máxima potencia.
Sonvak 2017

Un día más...

Sin palabras, perdida entre la arena que se desliza por una silueta de mujer, encarcelada por el cristal de la vida.
Callada, escuchando mi silencio; motivos y desmotivos, razones que me dejan sin razón... la locura de la cordura que no me permite extender mis alas y volar... unos ojos que me miran pidiendo "quédate".
Y me quedo un día más... y ya queda un día menos.
Tiempo que se hace eterno en su no existencia comparada a mi existir. Tiempo que no me lleva pero me atrapa. Tiempo que odio mientras él me ama. 
Y no entiendo para qué, por qué... un día, y otro, y otro más... un día, y otro, y otro menos...
Pero miro esos ojos cada día, y decido que ese día tampoco volaré.

jueves, 6 de julio de 2017

Más allá...

Ilusión. Ahora mismo nada me ilusiona. Veo mi vida por delante y nada me hace ilusión. Es como sentir que ya has vivido todo lo que querías vivir y no necesitas más. No necesito más.
Camino por la calle y observo a personas muy mayores que andan mal y arrastro, y me pregunto qué las motiva a seguir. Y pienso en María. En su decisión que me parece tan lógica y de tanto valor.
Miro mis dibujos, suaves y delicados, con tendencia a la soledad. Muñecas que suelen estar acompañadas de animales, o totalmente solas. Muñecas que antes llamaban la atención por su tristeza, que ahora sonríen suavemente; o muñecas que rinden culto a las fuerzas de la naturaleza, aquello que les parece sagrado.
Miro mis pinturas de ahora, en las que siempre hay luz, armonía... y "algo" que no sé expresar.
Lo que dibujo y pinto me habla de mí, de mi inconsciente. Me habla de que mi alma no está aquí, en este mundo terrenal. Está en otra dimensión a la que se quiere ir... a la que se escapa cada vez que cierro la puerta de mi estudio y me quedo sola en él. Entrar en mi estudio es entrar en mi mundo. 
Solo tengo una ilusión... en este ahora, en este presente, solo tengo una ilusión, que es partir, dejarlo todo atrás, y volar hasta la luna y las estrellas... perderme en la nada absoluta. Debe ser por eso que últimamente no paro de dibujar mis muñecas delicadas que son la luna, o la consuelan, la sujetan en sus brazos, la acunan, la adoran, y están rodeadas por esas estrellas en forma de espiral que parecen las hijas de esa luna.
La luna representa lo inconsciente, lo femenino, lo oculto... las cosas que parecen ser y no son. La luna no tiene luz propia. La luna es la sombra iluminada por el sol, y obteniendo de esa manera una luz que a mí aún me parece más bella. La luz del sol te deslumbra, te hace daño a la vista. La luz de la luna te da paz, te hace sentir lo sagrado... esa luz que te hipnotiza y te podrías quedar todo el tiempo mirando. Esa luz con la que te gustaría fundirte... dejar de ser yo y ser una partícula de esa luz.
Cuando ciertas cosas te empiezan a tocar el corazón de una forma tan sagrada, sientes que ya no formas parte de este mundo... sientes que perteneces a algo que está más allá.
Sonvak 2017

sábado, 24 de junio de 2017

Goma de borrar y vuelta a empezar...



Borrar se me da bien. A veces escribo textos a los que llamo perecederos y que desaparecen rápido o, en este caso, años después. Y es que acabo de borrar todas las entradas del blog. Toditas.

Empezamos de cero. He cambiado en estos años y ya no me sentía identificada con mucho de lo escrito, y para no pasar más trabajo del necesario, mejor seleccionar todo y que todo desapareciese como parte del pasado que fue.

La imagen que está sobre este texto del nuevo comienzo, mía, representa al inconsciente, esa luna a la que abraza una de mis muchas caras. Ese inconsciente que me fascina y que hace tiempo está presente de forma consciente en mi vida.

No prometo escribir mucho, ni tan siquiera a diario. No prometo nada que implique futuro, porque solo tengo el ahora, si a eso le añadimos el ser artista, va a ser que soy veleta movida por el viento del cambio continuo. 

Escribo para mí, pero si coincide que alguien más me lee, bienvenido sea.

Un saludo y feliz lectura!!!